Mi amigo Juanqui (@Juanquitaro) tiene el privilegio de haberme dado la palabra que más se me ha atravesado hasta el momento. Al final he creado una historia predeciblemente lynchesca que, si bien no me encanta, ha sido interesante de escribir. Y se la dedico, claro
Una intensísima lluvia obligó a Álvaro a salirse de la carretera en busca de un punto en el que poder parar el coche y esperar a que escampara. Sin embargo, tras varias horas encerrado en el coche no pudo observar que la tormenta tuviera ni la más mínima intención de amainar. Si algo notaba era que, al contrario, se volvía cada vez más densa.